Y seguimos experimentando un poquito en la cocina. Esta vez con pesto, que me ha vuelto loca desde la primera vez que lo probé en mi vida y que apenas caté desde que me hice vegana (ya que todos los pestos comerciales que encontré llevaban queso parmesano) hasta el día en el que decidí hacerlo yo misma y me di cuenta de que no era tan difícil.
Después de hacer el típico pesto con albahaca y luego experimentar con pesto a base de tomates secos, alguien me habló de pesto con espinacas en lugar de albahaca. Al principio se me hizo raro y no me convenció la idea. Aún tengo en la cabeza que las espinacas son una cosa repugnante, no sé por qué, porque la verdad es que están muy buenas. El caso es que tenía espinacas en casa y anacardos crudos que compré para hacer una tarta que nunca vio la luz del día y decidí juntarlos a ver qué pasaba.
Obviamente, la combinación me encantó, si no no habría hoy receta en el blog. Menos mal que apunté todos los ingredientes, no solo para poder compartirla, sino para poder volver a hacerla. Así que, sin más demora, aquí está la receta:
RECETA DE PESTO DE ESPINACAS Y ANACARDOS
Ingredientes:
300 g pasta
100 g anacardos
30 g espinacas
2 cucharadas de levadura de cerveza
75 g AOVE
Sal y pimienta
Espinacas y levadura de cerveza para adornar
Preparación:
Poner agua a hervir con un poco de sal y cocer la pasta el tiempo indicado en el paquete.
Mientras, echar los anacardos, espinacas, levadura de cerveza y AOVE en un vaso de batidora.
Salpimentar al gusto.
Batir hasta que quede más o menos homogéneo o hasta que adquiera la consistencia deseada (si prefieres que queden trozos de anacardo más grandes).
Rectificar de sal.
Escurrir la pasta y servir sobre una cama de espinacas frescas, añadir el pesto y espolvorear con levadura de cerveza. Ya está listo para disfrutar nuestro plato de pasta al pesto.
