Este finde hemos hecho una escapada rápida a Asturias para limpiar la casa, desbrozar el terreno, disfrutar de un poco de aire fresco y, sobre todo, huir del ruido constante de la calle en la que vivimos.
Aunque breve, la visita me ha regalado unas fotos maravillosas que quiero compartir en esta entrada.
Haciendo una parada en Unquera para comer. Me preparé un sandwich de embutido de tofu, queso vegetal estilo cheddar, tomate y lechuga:

A pesar del frío el cielo estaba despejado y hacía un día maravilloso:

Y picando unos anacardos, probablemente mis frutos secos favoritos:

Lola pensativa:

El hórreo de nuestra casa:




Más sandwiches vegetales para comer. Vistas maravillosas para acompañar:

La helada que nos sorprendió al levantarnos en la mañana del sábado:



Y un vaso de bebida de soja sabor capuchino calentito para entrar en calor después del frío de la noche. Acompañado de unas galletas de espelta riquísimas:

Las preciosas vistas desde casa, que aún está en rehabilitación:

Bellezones del campo:




Los caracoles se protegen del frío refugiándose entre la fachada y la bajante, bien pegados unos a otros:

Yo comiendo, lo que mejor se me da en esta vida:

Mi hermano desbrozando como si no hubiera un mañana:

Mi madre despejando la escalera de hierbas y zarzas:

Más caracoles apretujados:

Lola disfrutando de la vida campestre:

